Dios te salve, mimosa del Navazo,

cuajada de tus flores amarillas

plantada majestad en las orillas

del agua del jardín en un abrazo.

El verde y el azul sirven de lazo

al vuelo de tus ramas de rodillas

desde el suelo que nunca tú mancillas

con los racimos tiernos del regazo.

Mimosa del jardín, siempre mimosa,

con aire, sol, agua, frondas y flores,

y melodía de págaros hermosa.

¿Es llanto la canción de ruiseñores?

Al menos es la cosa más preciosa

qeu respiran, mimosa, tus olores.

Autor: Fifi Ganma

 

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